June 30, 2025
La calificación crediticia es una herramienta esencial en el mundo financiero que permite evaluar el riesgo asociado a conceder crédito a una persona o empresa.
Este puntaje se calcula en base a una serie de factores que reflejan la historia crediticia, el comportamiento de pago, y otros aspectos financieros y judiciales del solicitante. Una calificación alta indica un bajo riesgo para el prestamista, mientras que un puntaje bajo sugiere un mayor riesgo.

En el dinámico entorno comercial de hoy, conocer la calificación crediticia de las personas y empresas con las que interactúas se ha convertido en una herramienta indispensable. Ya sea para evaluar la solvencia de un nuevo cliente, monitorear la estabilidad financiera de proveedores clave, o incluso para asegurarte de que estás haciendo negocios con socios confiables, la calificación crediticia ofrece una perspectiva invaluable.
Esta información no solo te ayuda a mitigar riesgos y prevenir posibles pérdidas económicas, sino que también te permite establecer relaciones comerciales más sólidas y duraderas.
En Sheriff, hemos desarrollado un método integral para calcular la calificación crediticia tanto de individuos como de entidades jurídicas. Este sistema se basa en la ponderación de cuatro aspectos clave, denominados "Ayudantes", que son:
Finanzas
Judicial
Cobranza Laboral
Boletín
Cada uno de estos Ayudantes contribuye con un 100% a la calificación total, haciendo que un perfil ideal alcance un 400%. Sin embargo, se deducen puntos por cada riesgo identificado en estos ámbitos.
1. Finanzas: Se consideran todas las deudas, tanto vigentes como morosas, vencidas o castigadas. Por ejemplo, si una empresa tiene $2.000.000 en deuda vigente y $500.000 en mora, este Ayudante disminuirá la calificación en proporción al peso de la deuda problemática.
2. Judicial: Este indicador evalúa la existencia de causas judiciales vigentes o archivadas. Una empresa con varias demandas podría ver reducida su calificación significativamente, reflejando el riesgo legal que representa.
3. Cobranza Laboral: Examina casos de mora previsional y multas laborales pendientes. Un perfil con numerosos casos de mora previsional verá afectada negativamente su calificación.
4. Boletín: Considera registros negativos en boletines comerciales o de crédito. Una alta cantidad de registros negativos señala un historial crediticio problemático, reduciendo la calificación.
Un proceso de insolvencia impacta drásticamente la calificación. Al detectarse, por ejemplo, una demanda de liquidación, el sistema puede descontar hasta un 400% de la calificación, dependiendo del número de Ayudantes afectados, marcando el perfil como de alto riesgo hasta que se resuelva el proceso.
El cálculo de la calificación crediticia se actualiza con diferentes frecuencias para cada Ayudante:
Judicial: Diariamente, según la nueva información disponible.
Cobranza Laboral: Semanalmente, ajustándose a las nuevas moras o multas.
Boletín: Quincenalmente, reflejando cambios en los registros de crédito.
Imaginemos a dos personas, Ana y Pedro. Ana tiene una deuda vigente moderada, sin registros de deuda crediticia y sin causas judiciales, lo que le otorga una calificación de 350%. Pedro, en cambio, tiene varias deudas morosas, registros de deuda crediticia y una demanda judicial reciente, resultando en una calificación de 200%. Claramente, el riesgo asociado a Pedro es mayor, lo cual se refleja en su calificación crediticia más baja.