Solicitar un crédito sigue siendo un proceso que genera dudas. Contratos extensos, términos financieros complejos y condiciones que dificultan entender el costo real y las obligaciones que se asumen. Frente a eso, un conjunto de propuestas del Ejecutivo apunta a hacer más clara la contratación de créditos y a fortalecer la seguridad de las operaciones financieras digitales en el Perú.
“Hoy el principal desafío no es solo entregar información, sino lograr que el cliente realmente la entienda. Ser transparente con los cobros y gastos de un crédito dejó de ser un detalle operativo: es lo que sostiene la reputación de una entidad financiera. Esa transparencia debe traducirse en documentos más claros, información relevante presentada de forma sencilla y herramientas que permitan tomar decisiones informadas antes de contratar un crédito”, señala Vicente Cruz, CEO de Sheriff.
Los clientes podrían recibir información más específica sobre coberturas como el seguro de desgravamen: qué protege exactamente, cuándo aplica y qué sucede con la deuda ante un fallecimiento o una invalidez. Hoy esa es una de las principales fuentes de confusión, tanto para el titular como para sus beneficiarios, y se descubre justo en el peor momento.
Las entidades financieras podrían acceder directamente a la información de identidad administrada por el RENIEC durante la apertura de cuentas o la contratación de productos. Eso agiliza la validación de datos y, sobre todo, reduce el riesgo de fraude por suplantación de identidad, uno de los tipos de fraude que más crece en operaciones digitales.
Simuladores, resúmenes visuales, videos explicativos y otras herramientas digitales permitirían saber con mayor facilidad cuánto se terminará pagando por un crédito y evaluar distintas opciones antes de firmar. La idea de fondo es simple: decisiones financieras más informadas y acordes con la capacidad de pago real de cada persona. La misma lógica que una empresa aplica cuando calcula la capacidad de endeudamiento antes de otorgar crédito a un cliente.
“De concretarse estas medidas, el impacto iría más allá de la simplificación de los contratos. Una comunicación más clara y procesos digitales más seguros permitirían reducir la posibilidad de asumir compromisos sin conocer plenamente sus costos, coberturas y responsabilidades. Al mismo tiempo, las entidades financieras podrían fortalecer la confianza de sus clientes al ofrecer procesos más transparentes y adaptados a la creciente digitalización de los servicios”, precisa Cruz.
Las propuestas aún deben seguir el proceso correspondiente para su implementación. Pero la tendencia es clara: la transparencia deja de ser solo un requisito normativo y se convierte en una herramienta que fortalece la relación entre las entidades financieras y los ciudadanos.
La transparencia funciona en las dos direcciones. Así como una persona necesita entender qué está firmando, una empresa necesita entender con quién está firmando. Con solo el RUC, los Ayudantes de Sheriff consolidan lo que hoy está disperso en decenas de fuentes:
Un RUC, cinco segundos, un perfil de riesgo completo. Esa es la versión empresarial de la misma idea: decidir con información clara, antes de firmar. 🤠
Es el seguro asociado a un crédito que cubre el saldo pendiente en caso de fallecimiento o invalidez total y permanente del titular. Su costo se incluye en la cuota, por lo que conviene revisar qué cubre exactamente, desde cuándo aplica y cuáles son sus exclusiones antes de firmar.
Porque dos créditos con la misma cuota pueden tener costos totales muy distintos según su tasa, sus comisiones y sus seguros asociados. Comparar el costo total del crédito, y no solo la cuota mensual, es lo que evita asumir un compromiso mayor al que la capacidad de pago permite.
Permite que la entidad financiera contraste en línea los datos de la persona con la fuente oficial de identidad, en lugar de confiar solo en documentos presentados. Eso dificulta la suplantación de identidad, que es la puerta de entrada de buena parte del fraude financiero digital.
No. Se trata de propuestas que aún deben completar el proceso correspondiente para su implementación. Lo que sí está instalado es la tendencia regulatoria hacia más transparencia y más seguridad en la contratación digital.
Verificar antes de firmar. Revisar el estado del RUC, la situación tributaria, los antecedentes judiciales, las deudas laborales y los registros de morosidad de la contraparte, y mantener un monitoreo posterior que avise cuando algo cambie.